!Estad siempre alertas!.

“Sed sobrios y velad….” Cuando en el capitulo 5 de 1 de Pedro se nos pide que seamos sobrios y que velemos; esto abarca muchos aspectos de nuestra vida espiritual. Primeramente asumir una actitud sana y Cristiana frente a las circunstancias y los problemas de la vida.Y Cual seria una actitud sana y Cristiana?.

Seria: buscar y clamar en oración a nuestro Señor Jesucristo, pidiendole su direccion y consejo; y dentro de este tiempo de oración, callar ante la presencia del Señor, Poniendo suma atención a discernir en el Espiritu la voz de Dios, que nos habla de forma inaudible, es decir, internamente a nuestro espiritu.

Segundo, Hemos de aguardar el tiempo oportuno de Dios. Cuando uso el termino oportuno me refiero a un tiempo “Kairos” o tiempo perfecto de Dios. El Señor tiene un tiempo para cada cosa, es decir, existe un calendario divino que es completamente diferente al Cronos o tiempo de nuestro calendario . El tiempo oportuno de Dios, no es cuando nosotros queremos las cosas sino, cuando menos lo esperamos. Cuando dejamos todo en las manos del Señor sin sentir angustias, preocupaciones ni ansiedades; es entonces cuando el poder divino de Dios actua en nuestras vidas . Este momento “ Kairos” o tiempo perfecto de Dios es un tiempo que nos sorprende y nos maravilla, porque podemos ver y apreciar su intervencion divina y unica. Es cuando sentimos el gozo y regocijo dentro de nuestros corazones y comenzamos a alabar y glorificar el nombre de nuestro Señor Jesucristo y decimos “Abba Padre” que Bueno y maravilloso es esperar en ti mi Dios!!

Otro aspecto importante, es la palabra “velad”. sinonimo de  permanecer por turnos vigilando; y usted se preguntaria, vigilando que? Si, hay que permanecer vigilantes en oracion. Es decir, alerta a esos ataques que en el reino espiritual o reino invisible actuan para desviarnos, apartarnos, distraernos o llevarnos a actuar o tomar decisions que estan fuera del proposito de Dios. Como esta escrito en el capitulo cinco de 1 de Pedro “Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo.”